
Una filtración es agua que llega desde una cañería, un desagüe o la lluvia. La condensación es el vapor del aire que se moja contra un muro frío. La humedad del suelo sube por los muros desde abajo. Las tres manchan, pero se arreglan distinto.
Condensación
Aparece en invierno, en esquinas, detrás de muebles y junto a ventanas, con puntos negros de hongos. Empeora con la ducha, la cocina y la ropa secándose adentro, y mejora al ventilar. No hay agua que llegue desde ningún lado: es el aire de la casa.
Humedad que sube del suelo
Es una franja en la parte baja del muro, pareja en todo el largo, a veces con salitre blanco. No cambia al cerrar el agua ni con la lluvia de un día. Es común en casas antiguas de adobe o albañilería sin barrera de humedad.
Filtración
Tiene un origen puntual: la mancha crece desde un sector, está cerca de una cañería, un baño, una ventana o una terraza, y cambia al usar el agua o con la lluvia. Una boleta más alta o un medidor que gira con todo cerrado la confirman.
Una prueba simple: el papel aluminio
- Pega un cuadrado de papel aluminio de unos 30 cm en la zona húmeda, sellando los bordes con cinta.
- Déjalo uno o dos días.
- Si se moja por fuera, del lado de la pieza, es condensación.
- Si se moja por dentro, del lado del muro, el agua viene desde el muro: filtración o humedad del suelo.
Qué hacer en cada caso
- Condensación: ventilar, usar extractor en baño y cocina y no secar ropa adentro.
- Humedad del suelo: barrera de humedad y estucos que dejen respirar el muro.
- Filtración: encontrar el origen y repararlo antes de pintar.
Pintar con antihongos sirve en los dos primeros casos como apoyo, pero sobre una filtración activa la pintura se vuelve a soplar.