
Si el techo gotea con la lluvia, el agua está entrando por la cubierta, las canaletas, un encuentro o la impermeabilización. Mientras llueve se puede limitar el daño; la reparación se hace con el techo seco.
Mientras llueve
- Pon recipientes y protege muebles y piso.
- Si el agua cae cerca de lámparas o enchufes, corta la luz de ese circuito.
- Si el cielo de volcanita se abomba, no te pares debajo y aleja a las personas.
- No subas al techo mojado: es peligroso y se puede romper la cubierta.
- Saca fotos de dónde cae el agua; ayudan a ubicar la entrada.
Causas típicas según el techo
- Zinc: tornillos sin golilla o sueltos, traslapos cortos, planchas picadas.
- Teja: tejas corridas o rotas, cumbreras sueltas, limahoyas tapadas.
- Losa: impermeabilización vencida, desagües tapados y juntas abiertas.
- En todos: canaletas llenas de hojas y encuentros con muros o chimeneas sin forro.
Cuando no es la lluvia
Si la mancha sigue en días secos, el agua viene de la red, de un desagüe o del piso de arriba. Haz la prueba del medidor: si gira con todo cerrado, hay una fuga en la red.
La revisión antes del invierno
- Limpiar canaletas y bajadas en otoño, cuando caen las hojas.
- Revisar tornillos, tejas y forros desde arriba, con el techo seco y de forma segura.
- Revisar los sellos de ventanas y del encuentro de la terraza con los ventanales.
- Destapar desagües de terrazas y balcones.
En Santiago las filtraciones por lluvia se concentran entre mayo y septiembre: una revisión en otoño evita la mayoría.